Estamos Ubicados en:
Ximena 421 y Padre Solano,
info@pibguayaquil.com
Fono: +593 98 901 0216
Berajot
berajot@pibguayaquil.com
Fono: +593 98 901 0216

1 Pedro 5:8 “Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar”.

Por: Ericka Herrera de Avendaño

Ser sobrios no solo significa evitar excesos visibles; se refiere a una claridad mental y espiritual total. Una persona “sobria” en el espíritu es alguien que no está intoxicada por los afanes de este mundo, ni mareada por el entretenimiento excesivo, ni adormecida por la rutina religiosa. La sobriedad es la capacidad de ver la realidad tal como Dios la ve.

Pedro une la sobriedad con la vigilancia (“velad”) por una razón urgente: tenemos un enemigo real. Muchas veces vivimos como si estuviéramos en un parque de diversiones, cuando en realidad estamos en un campo de batalla. El león no ruge para avisar que viene; ruge para paralizar de miedo o ataca silenciosamente a la presa que se ha quedado rezagada o distraída.

La distracción es el arma número uno contra la Iglesia hoy. Si el enemigo no puede hacerte pecar gravemente, intentará mantenerte lo suficientemente ocupado o distraído para que bajes la guardia. Velar significa mantener los ojos abiertos, orando y discerniendo los tiempos. Hoy, pregúntate: ¿Qué me está “embriagando” o distrayendo de mi comunión con Dios? Recupera tu sobriedad, agudiza tus sentidos espirituales y mantente alerta, porque tu vida y la de tu familia son preciosas y deben ser custodiadas.

Usamos cookies para una mejor experiencia de usuario.