2 Pedro 3:17 “Así que vosotros, oh amados, sabiéndolo de antemano, guardaos, no sea que arrastrados por el error de los inicuos, caigáis de vuestra firmeza”.
Por: Ericka Herrera de Avendaño
El conocimiento conlleva responsabilidad. Pedro dice: “ya lo saben de antemano”. Sabemos que vendrán burladores, sabemos que habrá falsas doctrinas, sabemos que el mundo intentará desviarnos. Por eso, la orden es “guardaos” (tengan cuidado, estén alerta). Nadie es inmune a caer si se descuida.
El peligro aquí es ser “arrastrados”. A veces el error no llega de golpe, sino como una corriente suave que nos va moviendo poco a poco lejos de la orilla de la Verdad. Si no tenemos puntos de referencia fijos (la Biblia), ni nos damos cuenta de que nos estamos moviendo hasta que hemos “caído de nuestra firmeza”.
La caída comienza con un descuido, no con un salto al vacío. Comienza cuando toleramos “pequeños” errores, cuando coqueteamos con el pecado o cuando dejamos de congregarnos. Hoy es día de revisar tus anclas. ¿Estás firme en la sana doctrina? ¿Estás alerta ante las ideologías que suenan bonitas, pero son contrarias a Dios? Cuida tu corazón y tu mente. Tu firmeza es un tesoro que el enemigo quiere robar; defiéndelo con celo santo.