2 Timoteo 2:21 “Así que, si alguno se limpia de estas cosas, será instrumento para honra, santificado, útil al Señor, y dispuesto para toda buena obra”.
Por: Nelly Jácome de Pérez
Pablo exhorta a Timoteo a ser diligente en la santidad, usando una metáfora sobre los vasos “para honra”. Él imagina una casa grande donde hay muchos vasos. Algunos de oro y plata, y algunos de madera y barro. Algunos de estos vasos están destinados a propósitos honorables, y algunos a propósitos deshonrosos. Si una persona es un vaso para honra. Esa persona será apartada (o santificada), útil para el Maestro y preparada para toda buena obra.
Por tanto, un vaso para honra no debe contender por palabras porque no es de ningún beneficio y daña a los que escuchan ( 2 Timoteo 2:14 ). Un vaso para honra debe evitar las conversaciones mundanas y vacías, ya que son una puerta a una mayor impiedad ( 2 Timoteo 2:16 ). Un vaso para honra debe huir de las pasiones juveniles ( 2 Timoteo 2:22 ). Un vaso para honra debe rechazar las especulaciones necias e ignorantes, ya que producen peleas ( 2 Timoteo 2:23 ). Finalmente, el vaso para honra no debe ser pendenciero ( 2 Timoteo 2:24 ). Evitar estas cosas, o limpiarse de ellas, permite a una persona funcionar como un vaso para honra y ser útil y estar preparado ( 2 Timoteo 2:21 ).
¿Estamos permitiendo que Dios nos use como vasos para honra, útiles y listos para hacer el bien? Pablo estaba preparando a Timoteo para el ministerio, y hoy sus palabras siguen siendo relevantes para todos los creyentes. Todos podemos ser vasos para honra si seguimos esta dirección. Pero también es una triste realidad que algunos, aunque crean en Cristo, no se limpien de lo deshonroso y terminen siendo vasos inútiles y sin preparación.Padre Celestial que pueda ser un vaso de honra, útil para el plan que haz trazado para mí, prepárame para toda buena obra, conságrame cada día, con el único propósito de glorificar tu santo nombre, en el nombre de Jesús, Amén.