Juan 15:4-5 Permaneced en mí, y yo en vosotros. Como la rama no puede dar fruto por sí misma, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí. Yo soy la vid, vosotros las ramas; el que permanece en mí y yo en él, éste da mucho fruto; porque sin mí nada podéis hacer.
Por: Welinton Flores Flores
La exhortación a permanecer en Él, implica una responsabilidad por nuestra parte. Aquí encontramos un llamado a estar vigilante, para que en ningún momento la experiencia de comunión con el Señor se vea interrumpida, porque sólo si permanecemos en Él, podremos dar frutos.
La comunión con Dios es fundamental en la vida cristiana, ya que nos permite experimentar su presencia, su amor y su guía en nuestra vida. Establece un tiempo regular para orar y meditar en la Palabra de Dios. Busca momentos de silencio y quietud para escuchar la voz de Dios. Practica la obediencia a Dios y sigue su guía en tu vida. Recuerda que la comunión con Dios es la fuente de vida y de fruto en nuestra vida cristiana.
Bendito señor te pedimos que nos ayudes a ser esas ramas que dan buen fruto que podamos estar unidos a ti por que sin ti nada podemos hacer, en el nombre de Jesús, amén.