Salmos 11:1 En Jehová he confiado; ¿Cómo decís a mi alma, Que escape al monte cual ave?.
Por: Dayse Villegas Zambrano
Nuestra confianza en Dios se pone a prueba en los momentos difíciles. Cuando nos aconsejan que nos rindamos, que nos escondamos, que escapemos, que tomemos vías alternas, que nos aseguremos con otros medios, que busquemos respaldo en otro lado, nos están dando una tarima, un micrófono, una oportunidad de glorificar a Dios.
Aun ante las recomendaciones más bienintencionadas, incluso si la situación que se nos presenta parece amenazante, mantengámonos firmes: “Esto es solo una prueba”, nos dice Salmos 11:5. “Significa que Dios me considera justo”. Que él nos ponga a prueba significa que nos tiene por dignos y capaces de resistir, de vencer y de crecer a partir de esa experiencia. Que él mismo nos está fortaleciendo y capacitando para ese momento. Nunca nos dará algo para lo cual no nos haya preparado.
Estas palabras de afirmación nos acompañarán todos los días, pues no hay día sin su desafío. Incluso los momentos de mayor felicidad, los días más prometedores, son un test de nuestro carácter. Los elogios no pueden confundirnos, la prosperidad no puede marearnos.
¿Y cuando nos enfrentamos a un peligro? Nuestra alma se asienta en Dios. Escucha su voz por encima de todas las otras voces y resiste el impulso de huir. Pero además, testifica aun antes de haber recibido una respuesta. ¿Qué situación intimidante estamos viviendo ahora mismo? No anticipemos soluciones. Adelantemos el nombre de quien está a cargo de nuestra alma. “En Jehová he confiado”.