Estamos Ubicados en:
Ximena 421 y Padre Solano,
info@pibguayaquil.com
Fono: +593 98 901 0216
Berajot
berajot@pibguayaquil.com
Fono: +593 98 901 0216

Colosenses 1:18 “Y él es la cabeza del cuerpo que es la iglesia, él que es el principio, el primogénito de entre los muertos, para que en todo tenga la preeminencia”.

Por: Xavier Yánez Cando

La iglesia no se sostiene por la fuerza humana ni por las ideas de las personas. La Biblia nos enseña que Jesucristo es la cabeza de la iglesia, es decir, quien dirige, guía y da vida a todo el cuerpo.

Cuando una iglesia reconoce a Cristo como su cabeza, su identidad se vuelve Cristo-céntrica: Cristo está en el centro de la predicación, de las decisiones, del servicio y de la misión. No buscamos nuestra propia gloria, sino que Cristo tenga la preeminencia en todo.

Una iglesia firme y constante es aquella que permanece unida a su cabeza. Así como el cuerpo necesita la cabeza para moverse y vivir, la iglesia necesita a Cristo para mantenerse fuerte, fiel y enfocada en su propósito.

Cuando Cristo ocupa el primer lugar, la iglesia puede enfrentar desafíos, cambios y dificultades sin perder su dirección, porque su fundamento está en Él. Debemos reconocer cada día a Cristo como la cabeza de la iglesia, mantener una identidad Cristo-céntrica en todo lo que hacemos y permanecer firmes y constantes, dando a Cristo el primer lugar.

Que en todo lo que hagamos, Él tenga la preeminencia y que podamos mantenernos firmes y constantes en nuestra identidad Cristo-céntrica.

Usamos cookies para una mejor experiencia de usuario.