Efesios 2.20 “Edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo”.
Por: Xavier Yánez Cando
El apóstol Pablo describe a la iglesia como una edificación espiritual. Toda construcción necesita un fundamento sólido para mantenerse firme. En este pasaje se nos enseña que la iglesia está edificada sobre la enseñanza de los apóstoles y profetas, pero la piedra principal, la que sostiene y da dirección a toda la estructura, es Jesucristo.
Esto nos recuerda que la iglesia no se sostiene en ideas humanas ni en estructuras organizativas, sino en Cristo como su fundamento y centro. Una iglesia firme y constante mantiene siempre su identidad Cristo-céntrica. El texto menciona el fundamento de los apóstoles y profetas, que representa la verdad revelada en la Palabra de Dios.
La iglesia debe mantenerse fiel a la enseñanza bíblica. Una iglesia firme se fundamenta en la Palabra, enseña el evangelio con fidelidad y forma creyentes sólidos en la fe. Cuando la iglesia se edifica sobre la verdad bíblica, su fe permanece estable.
La piedra del ángulo era la piedra principal en una construcción antigua; de ella dependía la alineación y estabilidad de todo el edificio. Pablo afirma que Jesucristo es esa piedra principal. Esto significa que Cristo es el centro de la iglesia, define su dirección y propósito y Cristo sostiene su unidad y su misión. Una iglesia Cristo-céntrica no se enfoca en el protagonismo humano, sino en exaltar a Jesús.