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Mateo 25:21 “Y su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor”.

Por: Nelly Jácome de Pérez

La enseñanza de esta parábola es clara, Jesús ascendió al Reino de los Cielos y pronto regresará. La hora y el día nadie la conoce, solo está en Potestad de Dios el Padre conocerlo. Él ha provisto a cada uno de los que fielmente llamó a salvación, de tareas específicas que buscan traer gloria y honra a Su Nombre (Efesios 2:10) 

Esta parábola sirve como un llamado al creyente a vivir fielmente de acuerdo con la voluntad de Dios, usando sus talentos, tiempo y recursos de una manera que Lo honre. Es un estímulo para ser diligentes y confiables en todos los aspectos de la vida, ya sea en el trabajo, las relaciones o el servicio a los demás; sabiendo que estas son oportunidades para demostrar fidelidad a nuestro Señor amado. 

La fidelidad y diligencia de los creyentes no pasan desapercibidas y hay un profundo gozo y satisfacción al entrar «en el gozo de tu Señor.», desafiándonos a examinar cómo estamos utilizando Sus dones y a buscar la excelencia en todo lo que hagamos, como un acto de adoración a su santo nombre. 

¿Estamos actuando de manera diligente a cada una de las asignaciones del Señor? ¿Nuestra actitud es superior a la del siervo negligente? ¿De qué manera respondo al favor de Dios en mi vida?. El Señor nos ayude a corresponder fielmente al llamamiento que nos ha dado, traer Gloria y Honra a Su Nombre debe ser nuestra mayor prioridad, cumpliendo en todo tiempo Su Soberana Voluntad. 

No debemos tener por tardanza Su retorno, al contrario, debemos velar, esperar y trabajar fielmente. Mantengamos una plena expectativa real del retorno de Jesús. El Apóstol Pablo le escribió a Tito, diciendo: “Pues Dios ha mostrado su bondad, al ofrecer la salvación a toda la humanidad. Esa bondad de Dios nos enseña a renunciar a la maldad y a los deseos mundanos, y a llevar en el tiempo presente una vida de buen juicio, rectitud y piedad, mientras llega el feliz cumplimiento de nuestra esperanza: el regreso glorioso de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo”, (Tito 2:11-13). Esperamos ese día tan anhelado y glorioso cuando miremos al Autor y Consumador de nuestra fe diciendo: BUEN SIERVO Y FIEL… entra al Gozo de Tu Señor. 

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