Estamos Ubicados en:
Ximena 421 y Padre Solano,
info@pibguayaquil.com
Fono: +593 98 901 0216
Berajot
berajot@pibguayaquil.com
Fono: +593 98 901 0216

Colosenses 1:28 “A quien anunciamos, amonestando a todo hombre, y enseñando a todo hombre en toda sabiduría, a fin de presentar perfecto en Cristo Jesús a todo hombre”.

Por: Walter Encalada Pazmiño 

La palabra discípulo en griego es “Matthestes”: eso significa más que estudiante o alumno. Un discípulo es un seguidor, alguien que se une completamente a las enseñanzas de otro, haciendo de estas su regla y conducta.  En Juan 9:28 dice: “Y le injuriaron y le dijeron: Tú eres su discípulo; pero nosotros discípulos de Moisés somos”. A los seguidores de Jesús se los llamo discípulos, mucho antes de que se les llamara cristianos, su discipulado comenzó con el llamado de Jesús.

El Señor Jesús en su inicio del llamado a sus seguidores, les explico muy bien acerca del costo que significaba en seguirlo, el discipulado requiere una vida totalmente entregada. Lucas 14:33 dice: “Así pues, cualquiera de vosotros que no renuncie a todo lo que posee, no puede ser mi discípulo”, Mateo 16:24 dice; “Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese así mismo, y tome su cruz, y sígame”. Al escuchar las palabras del Maestro no aceptaron ese compromiso y muchos abandonaron a Jesús. Siempre el maestro al referirse a ellos utilizó, el término discípulo, nunca los llamó cristianos, la Biblia relata que el término cristiano fue utilizado por primera vez en Antioquia (Hechos 11:26). 

Un discípulo sigue siempre las enseñanzas de su Maestro, buscando siempre imitarlo. Jesús nos llama a algo más que creer, nos llama a seguir sus pisadas a ser más que sus discípulos, que en todo momento estemos listos, dispuestos para toda buena obra. El legado de Jesús nos llama a seguirlo incondicionalmente, llevando su evangelio a toda criatura. Marcos 16:15-16 dice “Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura.  El que creyere y fuere bautizado será salvo, más el que no creyere, será condenado”, tenemos que seguir fielmente ese legado aquí en la tierra de ir y predicar su evangelio a toda criatura, llevando el mensaje de salvación a la humanidad entera, poniendo a más inconversos a los pies de Cristo. Nuestra meta es obedecerlo siempre aun sin conocer los resultados, confiando siempre que el mismo Dios, nos guiará por caminos verdaderos de salvación, nuestra confianza esta siempre aferrada a Jesús, nuestro Salvador.

Usamos cookies para una mejor experiencia de usuario.