Estamos Ubicados en:
Ximena 421 y Padre Solano,
info@pibguayaquil.com
Fono: +593 98 901 0216
Berajot
berajot@pibguayaquil.com
Fono: +593 98 901 0216

Efesios 1:4 “Según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él”.

Por: Nelly Jácome de Pérez 

Antes de que el mundo fuera creado y antes de que nosotros, seres humanos, existiéramos, Dios ya tenía un plan para nosotros. Él ya nos había escogido para ser santos y para estar sin mancha delante de él. Esta es una muestra del amor de Dios por nosotros, ya que Él se preocupó por nuestra salvación aun antes de que la necesitáramos. Aunque somos pecadores y nos alejamos de Dios, Él nos escogió para ser santos y sin mancha delante de Él.

La Biblia es muy clara en que Dios es santo. Su santidad no es parte de quién es Él; es quién es Él. Santidad significa integridad, perfección en todo sentido moral. Ser santo es poseer la pureza máxima. También es carecer de toda contaminación. Así que Dios es intachable, sin mancha, sin impureza, sin razón de vergüenza. Y Pablo dice que nuestra elección es para que seamos así. Está mostrando con los términos más contundentes lo que Dios quiere hacer con nosotros: su objetivo es hacernos como Él.  

Ser santos y sin mancha delante de Dios no es una tarea fácil. De hecho, es imposible alcanzarlo por nuestra propia cuenta. Sin embargo, Dios nos ha hecho esa promesa y nos ha dado los medios para cumplirla. Cuando creemos en Jesús como nuestro salvador, su sangre nos limpia de todo pecado y nos permite acercarnos a Dios. Además, el Espíritu Santo trabaja en nosotros para guiarnos en el camino de la santidad y para ayudarnos a apartarnos del pecado.Es importante que como seguidores de Cristo trabajemos en mantenernos en el camino de la santidad, sabiendo que aunque somos imperfectos, Dios nos ha escogido y nos ha dado las herramientas para ser santos y sin mancha delante de Él. Todo lo que Dios está haciendo ahora mismo en tu vida es para prepararte para ese día en que te presentará santo e irreprensible ante Él. Y cuando finalmente lleguemos, estallaremos en alabanzas por la eternidad.

Usamos cookies para una mejor experiencia de usuario.