Estamos Ubicados en:
Ximena 421 y Padre Solano,
info@pibguayaquil.com
Fono: +593 98 901 0216
Berajot
berajot@pibguayaquil.com
Fono: +593 98 901 0216

Mateo 2:1-2 “Cuando Jesús nació en Belén de Judea en días del rey Herodes, vinieron del oriente a Jerusalén unos magos, 2 diciendo: ¿Dónde está el rey de los judíos, que ha nacido? Porque su estrella hemos visto en el oriente, y venimos a adorarle”.

Por: Pst. David Agustín Pérez Vera

Nuestro Señor Jesús nació en humildad, en un pesebre, lejos de palacios o poder político. Su nacimiento muestra que la verdadera grandeza no se mide por riqueza, posición o reconocimiento, sino por servicio y entrega. Los reyes y sabios vinieron a adorarle, reconociendo que el poder verdadero reside en el Eterno y Soberano Dios y no en los humanos.

Hoy por hoy, vivimos en una cultura que a menudo valora lo opuesto, éxito material, status social y visibilidad. Nuestro Señor Jesucristo nos invita a mirar la vida de manera diferente, recordando que la humildad es un camino de fortaleza y transformación. Su ejemplo nos desafía a actuar con sencillez y a servir sin esperar recompensas, confiando en que el Eterno honra la fidelidad silenciosa.

Amados hermanos y amigos, es relevante ver que, la estrella que guió a los magos también nos recuerda que el Eterno da señales de esperanza y dirección. No siempre las entendemos al instante, pero si seguimos su guía con fe, llegamos al lugar de adoración, transformación y bendición. La humildad y la obediencia de Jesús nos muestran que el camino del servicio genera frutos eternos y cambia nuestra perspectiva sobre la vida y la razón de ser en esta tierra.

El Eterno nos llama a un acto de reflexión respecto a qué actitudes están marcando nuestras decisiones y la manera en la que nos interrelacionamos con nuestro prójimo. Si hay orgullo o vanidad en nuestros corazones, hoy es el día en que nos podemos acercar ante el trono de Gracia y pedirle a nuestro Padre Celestial que obre a través del Espíritu Santo y cambie nuestros corazones para vivir como Cristo Jesús nos enseña en Su Palabra. Shalom

Usamos cookies para una mejor experiencia de usuario.