Romanos 16:17 “Más os ruego, hermanos, que os fijéis en los que causan divisiones y tropiezos en contra de la doctrina que vosotros habéis aprendido, y que os apartéis de ellos.”
Por: José Vaquero Aragundi.
La Palabra del Señor nos enseña a estar atentos a quienes causan divisiones dentro de la iglesia. Aunque no todas las diferencias sean dañinas, cuando alguien difunde, habla o enseña algo que no está de acuerdo a la doctrina ortodoxa expresada en las Sagradas Escrituras, debemos estar alerta. La unidad en la iglesia debe estar basada en la verdad absoluta de la Palabra inerrante de Dios, no en falsas enseñanzas que en muchos lugares es permitida para “evitar conflictos” o para “no juzgar al hermano”.
El objetivo de Satanás siempre ha sido sembrar confusión y desviar a los creyentes de la sana doctrina; por eso, es fundamental conocer bien toda la Palabra, para discernir que es correcto y que no. Cuando permitimos falsas enseñanzas, la fe pura de muchos se verá comprometida y terminar desagradando a Dios.Por esto Pablo nos da una instrucción clara y tajante: Debemos apartarnos de quienes causan tropiezos con falsas doctrinas. Esto no es actuar por desprecio, sino proteger nuestra fe y la comunión del cuerpo de Cristo.
Pidamos sabiduría a Dios para reconocer la verdad y además valor para defenderla. Que nuestro firme compromiso sea con la sana doctrina, la cual es para edificación de la iglesia y gloria de Dios.