Romanos 6:19 “Hablo como humano, por vuestra humana debilidad; que así, como para iniquidad presentasteis vuestros miembros para servir a la inmundicia y a la iniquidad, así ahora para santificación presentad vuestros miembros para servir a la justicia”.
Por: Nelly Jácome de Pérez
El apóstol Pablo advierte a los romanos sobre la debilidad humana y cómo esta puede llevarnos a volver a caer en los mismos pecados del pasado. Pablo entiende esto y sabe que es difícil para nosotros resistir a nuestros deseos carnales y a nuestros viejos hábitos; no obstante, nos recuerda la necesidad de mantenernos firmes en el camino de la justicia y la santificación.
Nosotros que hemos sido justificados y hemos sido liberados del pecado y hemos sido hechos esclavos de la justicia de Dios, quienes podemos ser justos por gracia. Hemos sido completamente libres del pecado y hemos sido hechos justos.
Pero, ¿Qué haremos con nuestra carne después de tener la redención? ¿Cómo debemos comportarnos nosotros mismos con la carne después de haber sido salvados?. La Biblia dice, “Así ahora para santificación presentad vuestros miembros para servir a la justicia”. ¿Qué hace la carne, aunque estamos salvados de los pecados? La carne normalmente cae en pecado, aún si no tenemos pecado en nuestro corazón. Por lo tanto, podemos escapar de caer en pecado, cuando presentemos nuestra carne como esclavos de justicia.
El viejo dicho es cierto: “El pecado siempre te lleva más lejos de lo que querías ir y te cuesta más de lo que querías pagar”. La evidencia de ser traído de la muerte a la vida es un compromiso sincero de obedecer al Señor. Presentarse a Dios como un esclavo obediente conducirá a una vida justa y piadosa y como fin a la vida eterna. Si te presentas como un esclavo obediente del pecado, esto te conducirá a la muerte y separado para siempre de la presencia de Dios. Con el corazón nuevo vinieron nuevos deseos, es decir, el nuevo deseo de vivir con Dios. Pero, si nunca deseas vivir con Dios, no eres cristiano.
¿Estamos luchando contra nuestros deseos carnales y siguiendo la voluntad de Dios o estamos cayendo una y otra vez en los mismos pecados?. La debilidad humana puede ser una amenaza constante, pero con la ayuda y la gracia de Dios, podemos seguir adelante y vivir de acuerdo a Su voluntad, Amén.