Salmos 119:1 “Bienaventurados los perfectos de camino, los que andan en la ley de Jehová.”
Por: José Vaquero Aragundi.
La bienaventuranza no la hallamos llevando una vida fácil y llena de placeres, todo lo contrario, se halla al caminar diariamente conforme a la voluntad perfecta de Dios. Ser perfectos de camino no quiere decir que se vive sin pecado, más bien es tener un corazón sincero, lleno de integridad, que a pesar de no ser totalmente perfectos y sin pecado, se vive con el ferviente anhelo de agradar a Aquel, que nos llamó de las tinieblas a su luz admirable.
El salmista no divide la bienaventuranza de la obediencia; la verdadera bienaventuranza proviene de una relación íntima con Dios, que se expresa en una obediencia amorosa a ley del Señor.
Andar en la ley de Jehová, implica mucho más que aprenderla, andar en su ley es vivirla, integrándola en cada una de nuestras decisiones, pensamientos y acciones. A diferencia del legalismo religioso, andar en su ley, es expresar nuestro amor a Dios en complaciente fidelidad.
Estamos un mundo donde muchas personas buscan atajos para ser felices, pero la Biblia nos enseña que la senda bendecida por Dios es la senda recta del justo. Examinémonos: ¿Estamos alineado con la Palabra de Dios? Recordemos que nuestro Señor no busca personas de caminos torcidos, sino que busca discípulos fieles que le adoren en espíritu y verdad, y que caminen por el camino de santidad.