Colosenses 1:23 “Si en verdad permanecéis fundados y firmes en la fe, y sin moveros de la esperanza del evangelio que habéis oído…”
Por: Ericka Herrera de Avendaño
El llamado de Dios para Su iglesia es permanecer firmes en la fe y sin movernos de la esperanza del evangelio. En un mundo donde las verdades cambian constantemente y los valores son cuestionados, la iglesia debe recordar que su fundamento es Cristo. Estar fundados en la fe significa tener raíces profundas en la Palabra de Dios, lo cual nos permite resistir las pruebas y no ser arrastrados por enseñanzas equivocadas.
Permanecer firmes no es un acto momentáneo, sino una decisión diaria. Requiere constancia, obediencia y dependencia del Señor. La esperanza del evangelio nos recuerda que nuestra salvación no depende de las circunstancias, sino de la obra perfecta de Cristo. Cuando la iglesia se mantiene firme en esta esperanza, puede enfrentar dificultades sin perder la paz ni la confianza.
Dios nos llama a no movernos, a no negociar la verdad ni abandonar la fe por presión externa. Una iglesia firme es una iglesia que confía plenamente en Dios, aun cuando no entiende todo lo que sucede. Que cada día podamos afirmarnos en Cristo, recordando que Él es nuestra roca segura y nuestra esperanza eterna.