Efesios 6:14 “Estad, pues, firmes, ceñidos vuestros lomos con la verdad, y vestidos con la coraza de justicia”.
Por: Ericka Herrera de Avendaño
La estabilidad del creyente se fundamenta en su relación con la verdad y la integridad. Estar firmes requiere que estemos “ceñidos”, una imagen que nos habla de preparación y atención plena. La sabiduría espiritual nos enseña, que si no portamos el cinturón de la verdad, el resto de nuestra vida se desmorona.
Mantener una observación constante sobre nuestra honestidad y justicia es vital en un mundo lleno de engaños. Ser constantes implica que nuestra ética no es negociable según el beneficio personal. La claridad de espíritu nos ayuda a discernir que la verdadera protección viene de vivir conforme a la voluntad de Dios. Aprovechar bien el tiempo significa invertirlo en fortalecer nuestra integridad.
Hoy, evalúa si tu caminar está alineado con la justicia de Cristo. ¿Estás cuidando tu testimonio o te has dejado influenciar por los atajos que ofrece este siglo? Estar firmes en los principios bíblicos nos protege de las trampas del enemigo. Al caminar con rectitud, nos convertimos en columnas sólidas para nuestra congregación. Que tu discernimiento te guíe a rechazar toda mentira y a abrazar la justicia de Dios como tu defensa principal. No andes sin protección; mantén tu atención en la Palabra, que es la verdad absoluta, y asegúrate de que cada decisión que tomes hoy esté protegida por la santidad del Señor.