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Mateo 24:13 “Mas el que persevere hasta el fin, este será salvo”.

Por: Pst. David Agustín Pérez Vera 

Jesús declaró una frase que revela la importancia de la perseverancia, “el que persevere hasta el fin, éste será salvo”. Estas palabras muestran que la vida cristiana no es una emoción pasajera ni una decisión superficial, sino un camino continuo de fidelidad y permanencia.

Muchos comienzan con entusiasmo, pero el paso del tiempo, las pruebas y las dificultades revelan la profundidad real de la fe. Perseverar significa mantenerse firme aun cuando las circunstancias intentan debilitar el corazón. Es continuar confiando en el Eterno cuando las respuestas tardan, cuando la lucha se intensifica o cuando el cansancio aparece.

La perseverancia no nace de la fuerza humana. Ningún cristiano puede sostenerse por sí mismo indefinidamente. La verdadera perseverancia surge de una vida arraigada en el Eterno, fortalecida por Su Palabra y sostenida por Su gracia.

Nuestro Señor Jesús nunca prometió un camino sin dificultades. Al contrario, advirtió acerca de tiempos de engaño, persecución y enfriamiento espiritual. Pero en medio de todo eso, también aseguró que aquellos que permanecieran firmes experimentarían Su salvación y fidelidad. Uno de los mayores peligros espirituales es el desánimo prolongado. El enemigo intenta convencer al cristiano de rendirse, de retroceder o de pensar que el esfuerzo de permanecer fiel no vale la pena. Pero el Eterno honra profundamente la constancia silenciosa de aquellos que siguen caminando aun en medio de la dificultad.

La perseverancia también revela amor genuino por Dios. Porque permanecer cuando todo es fácil resulta sencillo, pero seguir creyendo cuando la fe es probada demuestra una convicción verdadera. La sana doctrina fortalece precisamente esa perseverancia. Cuando el cristiano comprende las promesas del Eterno y conoce Su carácter, encuentra razones para permanecer aun cuando no comprende completamente el proceso que atraviesa.

Hoy la iglesia necesita cristianos perseverantes. Personas que no abandonen la verdad por presión, comodidad o cansancio espiritual. Hombres y mujeres que permanezcan firmes hasta el final. Porque al final de la carrera no será recompensado solamente quien comenzó bien, sino quien decidió permanecer fiel hasta el último día. Shalom.

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