Estamos Ubicados en:
Ximena 421 y Padre Solano,
info@pibguayaquil.com
Fono: +593 98 901 0216
Berajot
berajot@pibguayaquil.com
Fono: +593 98 901 0216

1 Pedro 4:12-13 “Amados, no os sorprendáis del fuego de prueba que os ha sobrevenido, como si alguna cosa extraña os aconteciese, sino gozaos por cuanto sois participantes de los padecimientos de Cristo.”

Por: José Antonio Villegas Zambrano

El apóstol Pedro escribe a creyentes que enfrentaban hostilidades crecientes por causa de su fe en Jesucristo. La expresión “Fuego de prueba” se traduce del término griego “pirosis”, que hace referencia al proceso metalúrgico mediante el cual el oro es arrojado al horno ardiente para quemar todas sus escorias y refinar su pureza original. Pedro instruye a la iglesia a comprender que la prueba es el instrumento divino para consolidar la firmeza del carácter cristiano cuando estas vienen como resultado de ser imitadores de Cristo. La constancia real se forja en el crisol de la fidelidad.

Participar de los “padecimientos de Cristo” implica que la oposición que recibe la iglesia no es un ataque personal hacia los creyentes, sino un rechazo directo al Señorío de Cristo que anunciamos. Entenderlo debe transformar el desánimo en un motivo de gozo espiritual. La firmeza de la iglesia local se consolida cuando sus miembros en medio de la tempestad levantan cantos de alabanza y adoración, demostrando que su esperanza está anclada firmemente en la persona de Jesús.

¿Estamos preparados colectivamente para sostener la verdad de Dios aun cuando el costo sea perder privilegios terrenales, amistades o el reconocimiento del mundo actual? 

Amada iglesia, Mantengámonos firmes, y unánimes en la proclamación del mensaje completo del evangelio, sabiendo que el horno de la prueba solo revelará i refinará la autenticidad y la gloria de nuestra fe. Avancemos con valentía y determinación, gozándonos juntos en medio de las pruebas y confiando plenamente en el Dios de toda gracia, quien os preservará y sostendrá, aunque tengamos que padecer un poco hasta el día de nuestra redención, Amén.

Usamos cookies para una mejor experiencia de usuario.