Lucas 4:8 “Respondiendo Jesús, le dijo: Vete de mí, Satanás, porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás, y a él solo servirás”.
Por: Nelly Jácome de Pérez
En una sociedad que a menudo nos dice que busquemos la felicidad y el éxito a través de la riqueza y el poder, necesitamos recordar que nuestra verdadera satisfacción y propósito solo se encuentran cuando ponemos a Dios en el centro de nuestras vidas. La cita bíblica de hoy, nos recuerda que debemos tener a Dios como el centro de nuestra adoración y servicio. No debemos permitir que nada ni nadie ocupe un lugar más importante en nuestra vida que Él.
Vivimos rodeados de cosas que compiten por nuestra atención y nuestro corazón. Jesús nos recuerda que solo Dios merece nuestra adoración. Cuando Él ocupa la preeminencia en nuestras vidas, encontramos el verdadero propósito y la paz que nada ni nadie más puede ofrecer.
Cuando nos enfocamos en adorar y servir a Dios, estamos poniendo nuestras vidas en perspectiva. Sabemos que todo lo que tenemos y todo lo que somos proviene de Él, y que nuestra vida en Él y para Él, tiene un propósito más grande que nosotros mismos. Al centrarnos en Él, encontramos la paz y la fuerza que necesitamos para enfrentar los desafíos de la vida, y podemos así compartir su amor, su gracia y misericordia con los demás.
Dios nos creó para adorarlo. Él es nuestra gran recompensa. No permitas que Satanás te tienda a cambiar a Dios como el centro de tu vida por otra cosa. Será el peor negocio que jamás hayas hecho. Escucha las palabras de Jesús y sigue sus pasos: «Adorarás al Señor tu Dios, y solo a él servirás», Amén.