Estamos Ubicados en:
Ximena 421 y Padre Solano,
info@pibguayaquil.com
Fono: +593 98 901 0216
Berajot
berajot@pibguayaquil.com
Fono: +593 98 901 0216

Josué 24:15 “Y si mal os parece servir a Jehová, escogeos hoy a quién sirváis; si a los dioses a quienes sirvieron vuestros padres, cuando estuvieron al otro lado del río, o a los dioses de los amorreos en cuya tierra habitáis; pero yo y mi casa serviremos a Jehová”.

Por: Nelly Jácome de Pérez


Después de la muerte de Moisés, Josué dirige al pueblo en la conquista y lo establece en la tierra. Luego, cuando está a punto de morir, Josué convoca a Israel una vez más para desafiarlo a renovar el pacto y confirmar su voluntad de servir al Señor. Deben servir al Señor o servir a los dioses de las naciones circundantes. En cualquier caso, dijo Josué, cosecharán las consecuencias de su elección, sea cual fuera.


Y Josué, como jefe de su casa, expresa su compromiso personal con el Señor, donde probablemente se encontraba toda la familia extendida de la que era patriarca, proclamó que él y su familia servirían al Señor. En este contexto, podía garantizar que, mientras estuviera vivo, no permitiría la adoración de ninguna otra deidad por parte de nadie de su numerosa familia. En su calidad de anciano patriarca, podía dictar las acciones de su familia. Obviamente, no podía imponer sus sentimientos, deseos y creencias más íntimos. Cumplir el pacto tenía que ver en gran medida con la disposición del corazón de cada uno de los que componían su familia, pero él había dado ejemplo de fidelidad a Jehová de los Ejércitos.


Los padres cristianos tienen la responsabilidad de asegurarse de que lo que ocurre en el hogar, marcado por actos que honren a Dios y de excluir las actividades que no lo hacen. Sin embargo, los padres cristianos harían bien en recordar que sólo pueden controlar, a lo sumo, las acciones y actividades externas que tienen lugar en el hogar. Son como Josué en el sentido de que son impotentes para controlar lo que sus hijos sienten, creen y desean. Para ello será necesario comunicarles su fe con amor, ejemplo, y gracia, bajo la guía y la obra del Espíritu de Dios para cambiar sus corazones.


Para nosotros hoy, la decisión de Josué sigue siendo una convocatoria urgente y oportuna para elegir al Señor. ¿Cuál es la diferencia entre ellos y nosotros? ¿Tenemos nosotros alguna esperanza de elegir al Señor?. Gracias a Jesús, sí, la tenemos. Josué llevó al pueblo a la tierra de la presencia de Dios, pero no pudo sacarlos de la rebelión. Jesús es nuestro nuevo Josué, un mejor Salvador que trae una mejor salvación. Lo hace por medio de un pacto nuevo y mejor, un pacto mediante el cual nos da un corazón nuevo para el verdadero servicio y la obediencia voluntaria, todo por gracia, Amén.

Usamos cookies para una mejor experiencia de usuario.