Salmos 34:8 “Gustad, y ved que es bueno Jehová; Dichoso el hombre que confía en él.”
Por: José Vaquero Aragundi
Una vez el Maestro dijo: Nadie es bueno, sino solo Dios. Esas palabras encierran una gran verdad, que Dios es bueno siempre. La bondad del Señor no tiene límites, su deseo es siempre el bien y a pesar de la maldad del hombre, la bondad de Dios se manifiesta haciendo salir el sol y caer la lluvia sobre buenos y malos.
Pero de nada vale para el hombre saber que Dios es bueno, si su confianza no descansa plenamente en Él, si no ha gustado y probado personalmente esa bondad. Bondad que edifica, sustenta y reconforta nuestras vidas. David escribió inspirado por el Espíritu Santo que dichoso es el hombre que confía en Dios. Jeremías también lo dijo al escribir bienaventurado el hombre que confía en Jehová.
Hay bienaventuranza y dicha en todo creyente que, a pesar de sus temores, problemas, enfermedades, deudas y otras vicisitudes, decide poner toda su confianza en Dios y en su bondad. Esta bienaventuranza es verdadera porque está respaldada por el Dios verdadero. Confiemos plenamente en Dios y su bondad, porque Él es bueno y para siempre es su misericordia, Amén.