Estamos Ubicados en:
Ximena 421 y Padre Solano,
info@pibguayaquil.com
Fono: +593 98 901 0216
Berajot
berajot@pibguayaquil.com
Fono: +593 98 901 0216

1 Corintios 12:26 “De manera que si un miembro padece, todos los miembros se duelen con él, si un miembro recibe honra, todos los miembros con él se gozan”.

Por: Nelly Jácome de Pérez

La ciudad de Corinto se encontraba en Grecia y era uno de sus puertos. Estaba compuesta por ciudadanos provenientes de distintos lugares, lo que acentuaba el carácter cosmopolita de sus habitantes. Esta diversidad social y cultural caracteriza al grupo que compone la iglesia de Corinto.

La mayoría de la gente que había llegado a vivir a la ciudad era económicamente modesta, pero rápidamente se enriqueció. Estos emergentes acaudalados forman parte también de la iglesia, al igual que gente pobre y humilde que se había convertido al evangelio de Jesús. Los conflictos en la iglesia surgieron rápidamente, motivados por la falta de comprensión de esta diversidad social y cultural, que hizo la vida de iglesia en Corinto muy difícil.

La iglesia es la representación de la presencia de Cristo entre los seres humanos. Si ellos son el cuerpo, entonces Cristo es la cabeza (Ef. 5:23). El Señor es el jefe de la iglesia. Por tanto, si Él es el único que tiene la preeminencia en la comunidad de creyentes, los demás somos todos hermanos. Donde Él reina, las relaciones que los hermanos cultivan son de hermandad y fraternidad, de humildad y sencillez, de servicio y cuidado mutuo, de valoración y dignificación de todos.

En consecuencia, la unidad de la iglesia será el resultado de la centralidad de Cristo y la experiencia de una solidaridad radical entre los creyentes: El servicio mutuo, el cuidado de unos para con otros; el interés real por los demás; y el valor igualitario de todos los miembros, tanto de su persona como de su contribución a la vida de la iglesia. Somos la familia de Dios y nos debemos comportar como tal. 

Señor Jesús, gracias por incluirme en tu cuerpo. Ayúdame a ser sensible al dolor de mis hermanos y a no ser indiferente. Que mi corazón se alegre con el éxito ajeno y que, juntos, nos cuidemos para reflejar tu amor, en tu nombre lo pido  Amén. 

Usamos cookies para una mejor experiencia de usuario.