2 Timoteo 3:14 “Pero persiste tú en lo que has aprendido y te persuadiste, sabiendo de quién has aprendido”.
Por: Pst. David Agustín Pérez Vera
Vemos al apóstol Pablo que, le dice a Timoteo, “Persiste en lo que has aprendido”. Estas palabras reflejan una verdad importante, permanecer requiere decisión. El paso del tiempo, las influencias externas y las presiones del entorno pueden intentar mover al creyente de aquello que un día abrazó con convicción.
La perseverancia en la verdad no ocurre automáticamente. Hay una lucha constante entre permanecer fieles o ceder ante aquello que resulta más cómodo. Y muchas veces el peligro no viene de un rechazo abierto al Eterno, sino de un enfriamiento gradual hacia Su verdad. Por otra parte, vemos que, Timoteo había aprendido la doctrina correcta desde temprana edad. Pero Pablo entendía que no bastaba con haber aprendido, era necesario permanecer. Porque el conocimiento que no se sostiene termina debilitándose. Hoy sucede algo similar. Muchas personas comienzan bien, con pasión y compromiso, pero con el tiempo descuidan la Palabra, la oración y la comunión con Dios. Poco a poco, aquello que antes era firme empieza a perder importancia.
Amados hermanos y amigos, es menester considerar que, permanecer en lo aprendido también implica recordar quién enseñó esa verdad. Timoteo no solo recibió información, recibió un legado espiritual respaldado por vidas piadosas y por la autoridad de la Escritura. La cultura cambia constantemente, pero la verdad del Eterno Dios permanece. Lo que era verdad hace siglos continúa siéndolo hoy. Y aunque el mundo presione para modificar principios, el cristiano está llamado a mantenerse firme.
Persistir no significa estancarse, sino profundizar. Significa crecer en entendimiento sin abandonar el fundamento. Dios honra a aquellos que permanecen. Porque la fidelidad silenciosa tiene gran valor delante de Él. Y en tiempos de confusión, quienes persisten en la verdad se convierten en luz para otros. Que nuestro corazón no se canse de permanecer. Que las circunstancias no nos aparten. Y que la verdad que recibimos permanezca viva y firme dentro de nosotros. Shalom.