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Colosenses 2:7 “Arraigados y sobreedificados en él, y confirmados en la fe, así como habéis sido enseñados, abundando en acciones de gracias”.

Por: Pst. David Agustín Pérez Vera 

El apóstol Pablo utiliza una imagen profundamente significativa, arraigados y sobreedificados en Cristo. Las raíces son invisibles, pero determinan la estabilidad del árbol. Nadie puede sostenerse firme hacia arriba si primero no ha profundizado hacia abajo. La vida espiritual funciona de la misma manera. Muchos desean crecer rápidamente, pero pocos desean profundizar. Sin raíces espirituales, cualquier circunstancia puede mover al creyente. Las pruebas, las decepciones o incluso las falsas enseñanzas encuentran terreno fácil en corazones superficiales.

La estabilidad espiritual no se construye en momentos emocionales, sino en procesos constantes con Dios. Se desarrolla en la intimidad con la Palabra, en la oración perseverante y en la obediencia diaria. No es algo visible de inmediato, pero con el tiempo se convierte en firmeza. El problema de una fe superficial es que depende demasiado de las circunstancias. Si todo va bien, permanece firme, pero cuando llegan las tormentas, comienza a tambalearse. En cambio, quien está arraigado en Cristo puede atravesar dificultades sin perder dirección.

Las raíces profundas también producen fruto duradero. Porque no se trata solo de resistir, sino de crecer correctamente. Dios no quiere creyentes inestables, movidos por emociones momentáneas, sino hijos maduros y firmes. La sana doctrina fortalece esas raíces. Cada verdad bíblica comprendida y vivida añade profundidad espiritual. Cada proceso atravesado con fe afirma más el corazón.

Amados hermanos y amigos, hoy el Señor sigue buscando cristianos firmes, no fluctuantes. Personas cuya confianza no dependa de lo externo, sino de la verdad eterna del Dios Vivo y Verdadero. Tal vez las raíces no sean visibles para otros, pero son ellas las que sostienen la vida cuando llegan los vientos fuertes. Y quien permanece arraigado en Cristo nunca será derribado fácilmente. Shalom.

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