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Colosenses 2:2 “Para que sean consolados sus corazones, unidos en amor, hasta alcanzar todas las riquezas de pleno entendimiento, a fin de conocer el misterio de Dios el Padre, y de Cristo”.

Por: Nelly Jácome de Pérez

Efesios, Filipenses y Colosenses fueron escritos desde una celda de prisión, y el tema de este hermoso versículo, junto con la ferviente oración de Pablo por todos los santos, era que sus corazones fueran alentados, consolados y unidos en amor. Pablo anhelaba que estos creyentes fueran fortalecidos, confirmados y firmemente arraigados en la verdad del evangelio de Cristo.

Pablo señala que el misterio de Dios es revelado a través de Cristo, y es en Él donde se encuentran todas las riquezas espirituales. Pablo quería esto porque él estaba preocupado por la unidad en la iglesia en Colosas. La unidad no llegaría por una fuerza o atracción, sino por el amor y la verdad, ambos unidos en el entendimiento y el conocimiento de Dios. Por tanto, el conocimiento de Cristo es fundamental para la vida cristiana.

Pablo sabía que un corazón dividido es más susceptible a aceptar doctrinas erróneas, por lo que oraba para que la Iglesia se uniera en amor y comunión fraterna, de modo que estuviera mejor preparada para resistir el ataque de las enseñanzas equivocadas. Pero también sabía que cuanto más cercana fuera la comunión de cada uno con el Señor Jesús, y cuanto más íntimamente lo conocieran, más capacitado estaría el Espíritu Santo para ampliar su comprensión del evangelio y más firmemente arraigados estarían en la fe.

Muchas veces en nuestras vidas podemos ser disciplinados y firmes en lo que creemos; pero nuestro andar, nuestras actitudes y acciones, en relación con nuestros hermanos, demuestran otra imagen que no es la de Cristo. Pablo les recuerda a los colosenses y a nosotros que las riquezas las alcanzamos en Cristo. Reflexione sobre la relación personal que tiene con Él. Un crecimiento genuino en la fe implica una experiencia diaria con Cristo y con nuestro prójimo. 

Padre Celestial, gracias por la dulce comunión con mis hermanos y hermanas en Cristo. Oro para que nuestros corazones estén unidos en amor mientras nos consolamos, exhortamos y animamos unos a otros. Que crezcamos en conocimiento y comprensión de Ti. Y que permanezcamos firmes en la verdad del glorioso evangelio de Cristo, unidos en Él, porque Él es el ancla de nuestra alma y la roca sobre la cual se edifica nuestra fe. En el nombre de Jesús, Amén.

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