Juan 13:34-35 “Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros. En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros”.
Por: Nelly Jácome de Pérez
Jesús les dijo a sus discípulos, que la señal de un verdadero discípulo sería el amor al prójimo. No se trata de tener una gran teología, predicar a mucha gente, citar la Biblia de memoria, escuchar música cristiana, etc. El amor al prójimo, especialmente a otros cristianos, demuestra nuestro amor por Jesús.
No demostramos nuestro amor simplemente disfrutando de la compañía de otros cuando nos conviene. El verdadero amor cristiano exige que nos arriesguemos, que cuidemos las necesidades de quienes sufren, incluso cuando eso signifique renunciar a algunos de nuestros deseos.
El amor cristiano no siempre es fácil. Jesús no nos llama a amar a quienes son fáciles de amar; ¡Casi cualquiera puede hacerlo!. Estamos llamados a imitar a Jesucristo. Esto nos llama a amar a los demás como Jesús nos amó: de forma completa y abnegada, compartiendo vida y esperanza con ellos.
Tertuliano, el famoso teólogo del siglo II, escribió que el gobierno romano estaba perturbado acerca de la iglesia. Los cristianos estaban aumentando a pasos agigantados. Y como los cristianos se negaban a inclinarse ante la imagen del emperador, los romanos sentían que eran desleales.
Así que mandaron a espías a las reuniones cristianas, y regresaron con un reporte, que decía, algo así, “Los cristianos son gente muy extraña. Ellos se reúnen en un cuarto vacío para a adorar. No tienen ninguna imagen. Hablan de Uno llamado Jesús, que está ausente, pero lo están esperando en cualquier momento. ¡Y COMO LO AMAN!.
El amor de Dios es así en nuestros corazones. Nos amamos unos a otros porque es así como Jesús nos amó. Y cuando hacemos lo que Él nos manda, otros notarán, que somos Sus discípulos, lavados y cambiados por el poder de un nuevo amor. Si espías de un gobierno pagano vinieran a tu iglesia hoy para ver si el cristianismo es realmente genuino, ¿Cuál sería el veredicto?.